Mi reencuentro con el Yoga es como el regreso al hogar después de un exilio voluntario. Cansado de las malas traducciones e interpretaciones de los aforismos de Patañjali me había desterrado al budismo. Hay más literatura de calidad en español e inglés sobre la meditación budista que sobre el yoga no budista.. Hasta que descubrí a Óscar Pujol, Raquel Fernandez Formoso, Edwin F Byrant y mi admirado Swami Hariharānanda Āraṇya. Con ellos he podido recuperar el interés por una forma de Yoga que me resulta afín, el Samkhya-Yoga. No soy persona de devoción y el monismo del vedanta me resulta mucho ruido y pocas nueces. Demasiada literatura y especulación para concluir en esa identidad atman-Brahman tan fácil de reducir al absurdo. Me parece más práctico partir de donde se esta, y ese lugar es la de una experiencia dualista. No importa si el dualismo es ilusorio porque un punto de partida basado en la experiencia ingenua es más sencillo que uno que se base en complejos andamiajes f...
No se puede hablar del silencio. En ocasiones me consiento y escribo unas líneas. No corrijo y modifico cuando nuevas experiencias enriquecen mi punto de vista. Los textos obsoletos se quedan como huellas de una trayectoria.